lunes, 14 de enero de 2013

DIEZ HADICES.

                                       DIEZ HADICES

1.- Los cinco pilares de Islam.
Islam es una religión donde el creyente ha de observar las cinco practicas que son obligatorias para todos los que se dicen musulmanes y que se refieren a todos los momentos de la vida, con frecuencias que varían desde una ocasión única como es la profesión de fe o Shahada, o la Peregrinación a Meca, que solo es obligatoria si se disponen de medios para realizarla, hasta la practica de la oración cinco veces al día, el ayuno anual o el pago del impuesto. Cada una de estas obligaciones nos pone en contacto con un aspecto de la vida individual y de la vida de la comunidad y su objetivo es establecer un método de disciplina e higiene, tanto espiritual como corporal.

“Ibn Omar relató que el Profeta dijo: El Islam se basa en cinco cosas: Testificar que no hay Dios excepto Aláh y que Muhammad es el mensajero de Aláh (Shajada); Establecer las cinco oraciones (Salat); Realizar el ayuno en el mes de Ramadán (Sawn); Pagar el impuesto anual sobre la riqueza acumulada (Saqat) y realizar la peregrinación a la Meca (Hach)”. Transmitido por Bujari y Muslim.


2.- Las tres dimensiones de la creencia: Islam, Imán e Ijsan.

Nuestra creencia aporta a los musulmanes el desarrollo de tres dimensiones que completan todos los aspectos del desarrollo humano en la vía espiritual: el Islam como religión y jurisprudencia aporta sus ritos exteriores que sirven para identificar a al comunidad o Umma, y unirla en sus practicas, El Imán, que es la provisión de fe individual que sostiene la creencia es la ciencia de la unidad, la cual comprende el análisis y la discusión sobre la creencia en las raíces de la religión, e Ijsan que es el conocimiento de los misterios espirituales comprende la ciencia del Tasawuf, o los aspectos secretos e interiores de Islam.

Para explicar estas tres dimensiones y su significado, contamos con un relato precioso que nos trasmitió Muslim, según un relato de uno de los Califas iniciales de Islam, Omar Bin al Jatab, testigo de una experiencia directa con el transmisor del Corán, el ángel Gabriel.

“Omar ibn Jatab relató: Un día cuando estábamos sentados con el Profeta, apareció ante nosotros un hombre con ropa muy blanca y con cabello muy negro. Ningún rastro de viaje era visible en él y nadie de nosotros lo reconoció.

Se sentó a un lado del Profeta diciéndole:

-Dime, Muhammad sobre el Islam.

-El Profeta respondió: el Islam significa que debes atestiguar que no hay Dios excepto Alá y Muhammad (La paz sobre él) es el mensajero de Alá, establecer la oración (salat) diariamente, pagar el impuesto (zaqat), ayunar durante Ramadán (sawn) y realizar la Peregrinación a la Meca (Hach), si estás en posibilidad de hacerlo.

-El hombre le dijo: Has hablado con la verdad. Nos quedamos atónito ante la osadía de preguntar al Profeta y después declarara que había hablado con la verdad.

-El forastero después dijo: háblame acerca del Imán.

-El Profeta dijo: Significa que debes creer en Alá, Sus ángeles, Sus libros, Sus mensajeros, en el Último Día y creer en el decreto del bien y el mal.

-El hombre repitió: has hablado con la verdad.

-A continuación dijo: ahora infórmame del Ijsan.

-El Profeta contestó: significa que debes adorar a Alá como si le vieras aunque tú no lo veas, siendo que Él te observa. El extraño después se retiró y tras un instante,

-El Profeta me preguntó: ¿Acaso sabes quién era el que me preguntó?

-Yo contesté: Alá y Su mensajero lo saben mejor. -El Profeta dijo: era el ángel Gabriel, quien llegó a enseñaros vuestro dín (religión)”. Transmitido por Muslim


3.- Sobre la proximidad del Dios.

Islam se presenta al creyente como una opción libre a la que deberá prestar su consentimiento y dedicación cada día, en cada acto. Cada una de estas opciones libres del creyente recibe una respuesta inmediata del Dios que asegura nuestra conexión interna entre voluntad y espiritualidad.

De esta manera, el creyente no tiene una concepción de un Dios lejano y extraño a su propia interioridad. En el siguiente Jadiz que transcribo se presenta una relación interactiva entre el creyente y el Dios que embarga de dulzura a los practicantes y de esperanza a los angustiados, es una dimensión de intimidad y de atención personalizada, muy gratificante para la soledad que nos depara la sociedad individualista actual.

“Yo estoy con mi siervo cuando piensa en Mi

Yo estoy junto a él cuando Me recuerda

Si me recuerda en su corazón,

Yo Me acuerdo de él en Mi corazón.

Si hace mención de Mi en una reunión

Yo hago mención de él en una reunión mejor que esa.

Si se aproxima a Mi un palmo,

Yo me aproximo a él un codo

Y si se aproxima a Mi un codo

Yo me aproximo a él una braza.

Si viene hacia Mi andando

Yo me apresuro hacia él corriendo.”

Hadiz Qudsi. Transmitido por Bujari.


4. Sobre la Clemencia del Dios que ha tomado como su nombre El más Clemente, y el más Misericordioso.

Los musulmanes sentimos al Dios esencialmente como el perdonador de nuestras faltas, el Clemente con nuestros múltiples fallos y errores. De hecho se le nombra con 99 nombres que son Sus atributos pero los dos atributos que Ha elegido para que siempre le nombremos por ellos, son relativos a su Misericordia y a su Clemencia.

El siguiente Hadiz muestra la ternura del Dios con el creyente, con los defectos y las equivocaciones diarias de estos, y Su disposición permanente al perdón.

Abi Musa Al Ash’ari cuenta que el Profeta, la paz y las bendiciones sobre él, dijo:

“Alláh mantiene Su mano extendida durante la noche para que aquel que haya contravenido alguna enseñanza del Islam durante el día pueda enmendarlo reorientando su ser hacia Aláh, y mantiene Su mano extendida durante el día para que aquel que haya contravenido alguna enseñanza del Islam durante la noche pueda enmendarlo reorientando su ser hacia Aláh, hasta el día en que el sol salga por el oeste”. Transmitido por Muslim

 
5.- Sobre la solidaridad y cooperación entre los miembros de la Comunidad de creyentes.

Todos los que se reconocen como creyentes musulmanes, por su aceptación de Islam, están unidos por lazos internos y externos, formando una Comunidad mundial o Umma, que se reconoce como tal y que tiene un efecto de identidad, de solidaridad y de cooperación mutua entre sus miembros. La fuerza de cohesión interna y externa son el fundamento de este grupo humano, y los actos exteriores que refuerzan los lazos de unión entre sus componentes son uno de los elementos característicos de Islam.


Por eso el Profeta Muhammad, sea bendecido, estableció practicas y transmitió recomendaciones dirigidas a lograr la máxima unión entre los miembros de la comunidad.

Entre los abundantes Hadices se ha seleccionado el siguiente por sus notas simples y fundamentales que describe a la Comunidad como una unidad orgánica e interdependiente.

Al Nu’man ibn Bashir cuenta que el Profeta, la paz y las bendiciones sobre él dijo:

“Los creyentes, en su amor, amabilidad y compasión mutuos, son como el cuerpo humano: cuando una de sus extremidades está enferma, todo él vela y sufre calentura”. Transmitido por Bujari y Muslim


6.- Sobre la trascendencia de la intención.

Los creyentes están vinculados en sus méritos y en sus errores a la intención con que realizan sus actos. Es la intención interna del creyente lo que transciende en su contrato con Allah. Esa intención es lo que permanece en su balance, y lo que se examinará El día de las Cuentas. Por ello se dice en el Corán: “Allah es el que crea el ser y el que crea las acciones”. Pero es responsable directo de la justicia o injusticia consigo mismo, ya que el contrato del creyente tiene por objeto su involucración personal y directa en su autoconocimiento y auto desarrollo en la vía espiritual.

Abu Huraira relató que el Profeta, la Paz y las bendiciones con él, le dijo:

"Realmente Allah no mira ni vuestro cuerpo ni vuestra imagen sino que mira vuestros corazones." Transmitido por Muslim


7. Sobre la condición de la veracidad.

En concordancia con la primacía de la intención nos encontramos con la necesidad de excluir el autoengaño, que es el mayor obstáculo para que nos auto conozcamos y podamos alcanzar el progreso que nos debemos a nosotros mismos. Por esta razón, al mal se le identifica como “El engañador”. Uno de los instrumentos que se nos transmite como de mayor utilidad es alcanzar la certeza de la rectitud y veracidad de nuestros actos, puesto que la duda nos lleva necesariamente a la desconfianza y a la paralización.

Abu Muhammad Al Hasan Inb Ali Inb Abu Talib dijo :

"He aprendido del Mensajero de Allah, Él le bendiga y le de paz, su dicho: Deja aquello que te hace dudar de su licitud y encamínate a lo que no te hace dudar. Pues la verdad realmente es tranquilidad, sosiego y paz interna; y la mentira, duda." Jadiz Sahih, Transmitido por Tirmidi


8.- Sobre la libertad de los creyentes.

El creyente que establece un contrato espiritual con Allah, basado en una opción libre. Precisamente esta libertad es la que fundamenta en su base su responsabilidad. Por ello el Corán advierte : “No hay coacción en el Dín”. De esta forma se establece que los creyentes libres son los plenamente responsables de sus opciones, mientras los que están privados de libertad no lo son. De las opciones que toma el creyente se deriva el merito o el demérito de sus acciones, antes que de sus actitudes y del resultado de las mismas que permanece en las manos de Allah.

Al Hariz Inb Asim Al Ashari, relató que el Profeta, sobre él la paz, dijo:

"La purificación es la mitad del imán y la expresión de agradecimiento ‘al hamdulillah’ llena la balanza; y las expresiones de ‘subhanallah’ y ‘al hamdulillah’, llenan lo que hay entre los cielos y la tierra; la oración es luz; y la sádaqa una prueba de la fe del que la da; y en la paciencia los asuntos se ven más claros; y el Corán será una prueba a favor o en contra; y cada uno comienza el día como vendedor de sí mismo, liberándose o condenándose." Transmitido por Muslim.


9. Sobre los beneficios de la paciencia.

El conocimiento limitado de las causas y los efectos de los sucesos obliga al creyente a no aferrarse a sus expectativas que frecuentemente son infundadas y erróneas. Por ello, el desapego a las expectativas, y el hecho de hacer positivas las situaciones aparentemente desfavorables es un instrumento precioso para el creyente, que aprende a confiar en que lo que percibe como dificultad puede ser sólo la puerta para la facilidad futura.

Abu Yahia Suhaib Ibn Sinan, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones sobre él le dijo:

"¡Es admirable el caso del creyente!, porque todo asunto encierra un bien para él y esto no ocurre con otro que no sea creyente. Pues, si le llega la facilidad y es agradecido con Allah, hay un bien para él. Y si tiene paciencia ante la dificultad, también consigue un bien para él." Transmitido por Muslim


10.- Sobre la ternura y su condición entre los musulmanes.

La expresión de los sentimientos que nos causan las desgracias de los infortunados es señal del estado de salud de nuestro corazón y la capacidad para colocarse en el lugar de los que sufren una consecuencia necesaria de la solidaridad que debería enlazar todos los corazones de los creyentes que forman la Umma. Por ello la Compasión esta considerada como el atributo que el Altísimo ha elegido para denominarse en todas las invocaciones que abren el Corán. Sin ella, y sin la ternura no se puede progresar espiritualmente ni pretender pertenecer a la verdadera Comunidad de creyentes.

Abu Zaid Usama Ibn Zaid Ibn Hariza, relato:

"Una hija del Profeta, Allah le bendiga y le de paz, envió un emisario para que le comunicara que un hijo suyo estaba a punto de agonizar. Y una vez enterado de la noticia, mandó saludos a su hija y le dijo que tuviera paciencia y resignación, ya que de Allah es tanto lo que toma como lo que da y para todos ha decretado un plazo. Insistió su hija y mandó de nuevo al emisario para que viniera a verla el Mensajero de Allah, que Él le bendiga y le de paz. Así pues, se puso en marcha y con él Saad Ibn Ubada, Muad Ibn Yabal, Ubai Ibn Kaab, Zaid Ibn Zabit y otros, que Allah esté complacido con todos ellos. Al llegar le llevaron al niño, lo tomó en su regazo y sintió cómo su respiración se agitaba y palpitaba su corazón. Después los ojos del Profeta, Allah le bendiga y le de paz, derramaron lágrimas, echándose a llorar.


Y le dijo Saad: ¿Oh Mensajero de Allah, qué es esto?

Le contestó: ‘Esto es compasión y ternura que Allah ha puesto en el corazón de sus siervos. Y Allah se compadece de aquellos que tienen compasión’." Transmitido por Bujari y Muslim.

martes, 20 de noviembre de 2012

Durante La Oración

                                            Durante La Oración



Hay actos que son indeseables y atentan contra la dignidad de la oración. La oración debe ofrecerse siempre con la certeza de hallarse en la presencia de Dios. Éstos son los Makruhat:

# Distraerse con la propia ropa.
# Mirar a ambos lados o hacia arriba.
# Mantener los ojos cerrados.
# Ofrecer la oración sin cubrirse la cabeza.
# Colocar el pie sin que los dedos apunten hacia la Qibla durante la postración o levantar el pie de la superficie en esta posición.
# Comenzar la oración teniendo apetito mientras la comida está dispuesta en la mesa.
# Continuar la oración a pesar de la necesidad de ir al servicio.
# Rezar en un cementerio frente a una tumba.
# Efectuar la oración con vestiduras muy ceñidas que resulten incómodas.
# Rezar en un entorno inadecuado, por ejemplo, un establo, redil o un mercado público bullicioso.
# Apoyar el peso del cuerpo en una sola pierna o realizar actos que sean indignos de la oración.
# Rezar en un lugar público sin utilizar un Sutra. Sutra es un objeto colocado delante del orante para delimitar el lugar de la oración.
# Saludar con un ademán de la cabeza para responder al saludo Assalamo aleikum durante la oración.
# Rezar sin enjuagarse la boca después de comer.
# Cambiar el orden de los Suras en la oración, es decir, recitar Suras que aparecen posteriormente en el Santo Corán en el primer Rakat y los que aparecen antes, en el siguiente Rakat.
# Colocar las manos debajo de la frente durante la postración.
# Apoyar el vientre sobre algún objeto durante la postración.
# Extender los antebrazos en el suelo durante el Salldah.
# Recitar versículos coránicos durante el Raku o Salldah.
# Anticiparse al Imam, es decir cambiar de postura antes de él.

Mustahibbat (actos convenientes) durante la oración
Lo siguiente, que contribuye al estilo y modo de realizar la oración, es decir, a su belleza y excelencia, se denomina Mustahibbat de la oración. El término Mustahibbat significa preferible y digno de elogio. Sin embargo, no es obligatorio ni esencial, ni forma parte del Sunnat de la oración.


# Mirar fijamente hacia el punto en que se apoya la cabeza durante la postración.
# Colocar las manos sobre las rodillas con los dedos extendidos al efectuar el Raku.
# Mantener las manos paralelas a los costados en la posición de Qauma.
# Postrarse de forma que las rodillas se apoyen en el suelo en primer lugar, siguiendo las manos, nariz y frente.
# Levantarse del segundo Rakat después de la postración sin apoyo alguno.
# Colocar las manos en el regazo, cerca de las rodillas, de forma que los dedos extendidos apunten hacia la Qibla.
# Sentarse apoyado en el pie izquierdo en la posición Qadah y Llilsa, colocando el pie derecho de forma que los dedos apunten a la Qibla.
# Después de la recitación del Sura Fatiha, recitar en el primer Rakat versículos coránicos más extensos que en el segundo.
# Para el orante que sigue al Imam, decir Amin y Rabbana wa lakal hamd en voz alta.

Actos que invalidad la oración
Los siguientes son actos incompatibles con la oración, haciéndola nula:


# No mantener el estado de la ablución.
# Comer o beber mientras se observa la oración.
# Hablar o responder a alguien durante la oración.
# Reírse durante la oración
# Volver el rostro hacia la derecha o la izquierda mientras se reza

Diez formas

                Diez formas.

El castigo por un pecado cometido por un creyente se puede eliminar de diez formas:
1) Que se arrepienta ante Al-lah (taubah), de tal forma que Al-lah acepte su arrepentimiento y es como si no hubiera pecado.
2) Que busque el perdón de Al-lah (istigfar) para que Al-lah le perdone.
3) Que realice buenas acciones que eliminen su pecado, ya que las buenas acciones eliminan las malas.
4) Que sus hermanos en la fe recen por él o pidan el perdón de sus pecados durante su vida o tras su muerte.
5) O que estos mismos hermanos pidan a Al-lah que le conceda el perdón, como parte de la recompensa por las buenas acciones que ellos mismos han realizado.
6) Que el Profeta Muhammad (PB) interceda por él.
7) Que Al-lah le someta a determinadas pruebas en este mundo, que expíen sus pecados.
8) Que Al-lah le pruebe en Al Barzaj (la vida intermedia en la tumba que se prolonga desde la muerte hasta el Juicio Final), de forma que sus pecados queden expiados.
9) Que Al-lah le pruebe en las diversas etapas del Día del Juicio, lo que le permitiría expiar sus pecados.
10) Que el más Misericordioso entre los misericordiosos tenga misericordia de él.
Así pues, quien pierda la oportunidad de limpiar su alma de estas diez maneras, no podrá sino culparse a sí mismo

Perdió a la Mujer y perdió su Religión

Perdió a la Mujer y perdió su Religión
 
 


Ibn al-Qayyim rahimahullah narró:

Ha sido narrado que en Egipto, hubo un hombre el cual mantenía las mezquitas, hacía la llamada a la oración, etc. Fue, aparentemente en todo, una persona obediente y un devoto adorador.

Un día, como hacía normalmente, subió al minarete para hacer la llamada a la oración. En la base del minarete, había una mujer de pie cristiana. Él la vio, y fue seducido por su belleza. Por lo tanto, descendió del minarete, se acercó a ella, y entró en su casa. Ella le dijo: "¿Quién eres y qué quieres?"

Él respondió: "Te quiero".

Ella dijo: "¿Por qué?"

Él dijo: "Has esclavizado mis ojos, y has cautivado mi corazón."

Ella dijo: "Nunca voy a responder a su deseo de una manera dudosa o sospechosa".

Él dijo: "De acuerdo, entonces, me casaré contigo, pues."


Ella dijo: "Usted es musulmán, y yo soy cristiana. Mi padre nunca me permitirá casarme contigo. "

Él dijo: "Entonces, me convertiré en cristiano."

Ella dijo: "Si desea hacerlo, adelante."

Por lo tanto, el hombre se convirtió al cristianismo para poder casarse con esta mujer, y vivió con la familia de la mujer en su casa. Más tarde ese día, sin embargo, él estaba en el techo de la casa. Él se cayó del techo y murió sin haber disfrutado de su reciente novia. Por lo tanto, perdió a la mujer, y perdió su religión.

Ad-Da’ wad-Dawa, pág.127 de Ibn Al-Qayyim Al-Jawziyyah rahimahullah

Hay tres tipos de jóvenes.

Hay tres tipos de jóvenes.


La rectos, los corruptos y los confusos.

Flor2 Los jóvenes rectos son los creyentes en total sentido de la palabra. Ellos creen en su religión, de tal manera que la aman y están convencidos y contentos con ella. Ellos consideran la dedicación como un gran bien, y apartarse de ella, una clara pérdida.

Flor2 Los jóvenes corruptos están religiosamente desviados, poseen una conducta arbitraria, se auto-engañan, y andan envueltos en sus propios vicios. Ellos no aceptan la verdad de los demás, no se abstienen de la mentira la cual es inherente en sus mentes, y son egoístas en su conducta.

Flor2 Los jóvenes confusos son los que están inciertos, vacilantes, y andan en una encrucijada. Ellos saben la verdad y están seguros de ella. Viven en una sociedad religiosamente conservadora, pero tienen la desgracia de estar expuestos a malas vías desde todas las direcciones. Ellos están expuestos a males como el escepticismo sobre la veracidad de la creencia musulmana, a la corrupción en la conducta y la decadencia en el comportamiento de acciones y al ataque establecido a las costumbres-y las tradiciones.

Sheij Ibn 'Uzaymin rahimahullah [Tomado de: Mushkilaat Ash-Shabaab – Problemas de la Juventud]