martes, 20 de noviembre de 2012

Durante La Oración

                                            Durante La Oración



Hay actos que son indeseables y atentan contra la dignidad de la oración. La oración debe ofrecerse siempre con la certeza de hallarse en la presencia de Dios. Éstos son los Makruhat:

# Distraerse con la propia ropa.
# Mirar a ambos lados o hacia arriba.
# Mantener los ojos cerrados.
# Ofrecer la oración sin cubrirse la cabeza.
# Colocar el pie sin que los dedos apunten hacia la Qibla durante la postración o levantar el pie de la superficie en esta posición.
# Comenzar la oración teniendo apetito mientras la comida está dispuesta en la mesa.
# Continuar la oración a pesar de la necesidad de ir al servicio.
# Rezar en un cementerio frente a una tumba.
# Efectuar la oración con vestiduras muy ceñidas que resulten incómodas.
# Rezar en un entorno inadecuado, por ejemplo, un establo, redil o un mercado público bullicioso.
# Apoyar el peso del cuerpo en una sola pierna o realizar actos que sean indignos de la oración.
# Rezar en un lugar público sin utilizar un Sutra. Sutra es un objeto colocado delante del orante para delimitar el lugar de la oración.
# Saludar con un ademán de la cabeza para responder al saludo Assalamo aleikum durante la oración.
# Rezar sin enjuagarse la boca después de comer.
# Cambiar el orden de los Suras en la oración, es decir, recitar Suras que aparecen posteriormente en el Santo Corán en el primer Rakat y los que aparecen antes, en el siguiente Rakat.
# Colocar las manos debajo de la frente durante la postración.
# Apoyar el vientre sobre algún objeto durante la postración.
# Extender los antebrazos en el suelo durante el Salldah.
# Recitar versículos coránicos durante el Raku o Salldah.
# Anticiparse al Imam, es decir cambiar de postura antes de él.

Mustahibbat (actos convenientes) durante la oración
Lo siguiente, que contribuye al estilo y modo de realizar la oración, es decir, a su belleza y excelencia, se denomina Mustahibbat de la oración. El término Mustahibbat significa preferible y digno de elogio. Sin embargo, no es obligatorio ni esencial, ni forma parte del Sunnat de la oración.


# Mirar fijamente hacia el punto en que se apoya la cabeza durante la postración.
# Colocar las manos sobre las rodillas con los dedos extendidos al efectuar el Raku.
# Mantener las manos paralelas a los costados en la posición de Qauma.
# Postrarse de forma que las rodillas se apoyen en el suelo en primer lugar, siguiendo las manos, nariz y frente.
# Levantarse del segundo Rakat después de la postración sin apoyo alguno.
# Colocar las manos en el regazo, cerca de las rodillas, de forma que los dedos extendidos apunten hacia la Qibla.
# Sentarse apoyado en el pie izquierdo en la posición Qadah y Llilsa, colocando el pie derecho de forma que los dedos apunten a la Qibla.
# Después de la recitación del Sura Fatiha, recitar en el primer Rakat versículos coránicos más extensos que en el segundo.
# Para el orante que sigue al Imam, decir Amin y Rabbana wa lakal hamd en voz alta.

Actos que invalidad la oración
Los siguientes son actos incompatibles con la oración, haciéndola nula:


# No mantener el estado de la ablución.
# Comer o beber mientras se observa la oración.
# Hablar o responder a alguien durante la oración.
# Reírse durante la oración
# Volver el rostro hacia la derecha o la izquierda mientras se reza

Diez formas

                Diez formas.

El castigo por un pecado cometido por un creyente se puede eliminar de diez formas:
1) Que se arrepienta ante Al-lah (taubah), de tal forma que Al-lah acepte su arrepentimiento y es como si no hubiera pecado.
2) Que busque el perdón de Al-lah (istigfar) para que Al-lah le perdone.
3) Que realice buenas acciones que eliminen su pecado, ya que las buenas acciones eliminan las malas.
4) Que sus hermanos en la fe recen por él o pidan el perdón de sus pecados durante su vida o tras su muerte.
5) O que estos mismos hermanos pidan a Al-lah que le conceda el perdón, como parte de la recompensa por las buenas acciones que ellos mismos han realizado.
6) Que el Profeta Muhammad (PB) interceda por él.
7) Que Al-lah le someta a determinadas pruebas en este mundo, que expíen sus pecados.
8) Que Al-lah le pruebe en Al Barzaj (la vida intermedia en la tumba que se prolonga desde la muerte hasta el Juicio Final), de forma que sus pecados queden expiados.
9) Que Al-lah le pruebe en las diversas etapas del Día del Juicio, lo que le permitiría expiar sus pecados.
10) Que el más Misericordioso entre los misericordiosos tenga misericordia de él.
Así pues, quien pierda la oportunidad de limpiar su alma de estas diez maneras, no podrá sino culparse a sí mismo

Perdió a la Mujer y perdió su Religión

Perdió a la Mujer y perdió su Religión
 
 


Ibn al-Qayyim rahimahullah narró:

Ha sido narrado que en Egipto, hubo un hombre el cual mantenía las mezquitas, hacía la llamada a la oración, etc. Fue, aparentemente en todo, una persona obediente y un devoto adorador.

Un día, como hacía normalmente, subió al minarete para hacer la llamada a la oración. En la base del minarete, había una mujer de pie cristiana. Él la vio, y fue seducido por su belleza. Por lo tanto, descendió del minarete, se acercó a ella, y entró en su casa. Ella le dijo: "¿Quién eres y qué quieres?"

Él respondió: "Te quiero".

Ella dijo: "¿Por qué?"

Él dijo: "Has esclavizado mis ojos, y has cautivado mi corazón."

Ella dijo: "Nunca voy a responder a su deseo de una manera dudosa o sospechosa".

Él dijo: "De acuerdo, entonces, me casaré contigo, pues."


Ella dijo: "Usted es musulmán, y yo soy cristiana. Mi padre nunca me permitirá casarme contigo. "

Él dijo: "Entonces, me convertiré en cristiano."

Ella dijo: "Si desea hacerlo, adelante."

Por lo tanto, el hombre se convirtió al cristianismo para poder casarse con esta mujer, y vivió con la familia de la mujer en su casa. Más tarde ese día, sin embargo, él estaba en el techo de la casa. Él se cayó del techo y murió sin haber disfrutado de su reciente novia. Por lo tanto, perdió a la mujer, y perdió su religión.

Ad-Da’ wad-Dawa, pág.127 de Ibn Al-Qayyim Al-Jawziyyah rahimahullah

Hay tres tipos de jóvenes.

Hay tres tipos de jóvenes.


La rectos, los corruptos y los confusos.

Flor2 Los jóvenes rectos son los creyentes en total sentido de la palabra. Ellos creen en su religión, de tal manera que la aman y están convencidos y contentos con ella. Ellos consideran la dedicación como un gran bien, y apartarse de ella, una clara pérdida.

Flor2 Los jóvenes corruptos están religiosamente desviados, poseen una conducta arbitraria, se auto-engañan, y andan envueltos en sus propios vicios. Ellos no aceptan la verdad de los demás, no se abstienen de la mentira la cual es inherente en sus mentes, y son egoístas en su conducta.

Flor2 Los jóvenes confusos son los que están inciertos, vacilantes, y andan en una encrucijada. Ellos saben la verdad y están seguros de ella. Viven en una sociedad religiosamente conservadora, pero tienen la desgracia de estar expuestos a malas vías desde todas las direcciones. Ellos están expuestos a males como el escepticismo sobre la veracidad de la creencia musulmana, a la corrupción en la conducta y la decadencia en el comportamiento de acciones y al ataque establecido a las costumbres-y las tradiciones.

Sheij Ibn 'Uzaymin rahimahullah [Tomado de: Mushkilaat Ash-Shabaab – Problemas de la Juventud]